La Escuela de Minas Dr. Horacio Carrillo implementó un nuevo protocolo que regula el uso de celulares, smartwatches y otros dispositivos digitales en todas sus sedes, con el objetivo de mejorar el aprendizaje y fomentar la convivencia.
La Escuela de Minas Dr. Horacio Carrillo implementó un nuevo protocolo que regula el uso de dispositivos tecnológicos dentro de la institución. La normativa, establecida mediante la Disposición D.E.M. N° 02/26, rige en todas sus sedes.
Según informaron desde el equipo directivo, queda prohibido el uso de celulares, smartwatches, auriculares y cualquier dispositivo digital durante toda la jornada escolar, incluyendo recreos, clases, talleres y actividades extracurriculares. El objetivo de la medida es mejorar la calidad del aprendizaje, evitando distracciones, y fomentar habilidades socioemocionales, priorizando el diálogo cara a cara entre estudiantes.
De acuerdo al protocolo, los dispositivos deberán permanecer apagados y guardados en la mochila durante todo el horario escolar. Solo podrán utilizarse de forma excepcional, bajo planificación docente y con fines pedagógicos. Además, la institución incorporó un apartado sobre privacidad y convivencia, en el que se prohíbe la toma de fotos o videos sin consentimiento, con el fin de prevenir situaciones de ciberacoso y resguardar la intimidad de la comunidad educativa.
El protocolo también establece un esquema de sanciones progresivas en caso de incumplimiento. En una primera instancia, se realizará una advertencia verbal, se registrará la falta y se informará al tutor. Ante un segundo incumplimiento, el dispositivo será retenido por las autoridades escolares y se notificará formalmente a la familia. En casos reiterados, se aplicarán sanciones disciplinarias, se convocará a los tutores a una reunión con directivos y se renovarán los compromisos de convivencia. En todas estas situaciones, el dispositivo será devuelto únicamente a un adulto responsable al finalizar la jornada.
Asimismo, desde la institución aclararon que la escuela no se responsabiliza por la pérdida, robo o daño de dispositivos electrónicos personales que los estudiantes lleven, aun cuando su uso esté prohibido. También se contemplan excepciones por motivos de salud, con planes individualizados, y situaciones de emergencia, donde la comunicación con las familias deberá canalizarse a través de los teléfonos oficiales del establecimiento.
