El astro argentino Lionel Messi visitó el Gran Premio de Miami de Fórmula 1, generando un encuentro inédito con Franco Colapinto y Bizarrap, y despertando la atención del público.
El Gran Premio de Miami de Fórmula 1 suele ser un desfile de celebridades, pero este domingo el Autódromo Internacional de Miami se detuvo ante una sola presencia: Lionel Messi. Acompañado por Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, el capitán de la Selección Argentina transformó la previa de la carrera en un evento histórico para el deporte nacional.
La conexión de Messi con el equipo Mercedes, impulsada por su sponsor común (Adidas), le permitió un acceso total. Sus hijos, vestidos con las camisetas negras de la escudería, fueron testigos de un momento único: Leo se sentó dentro del monoplaza W17 de Kimi Antonelli, el joven maravilla italiano que no solo lidera el campeonato, sino que terminó consagrándose ganador del GP. Antonelli, lejos de mostrarse presionado por la carrera, le obsequió a Messi una camiseta con el número 10 y le permitió a los chicos jugar con el volante del auto.
Aunque todas las miradas apuntaban a un encuentro exclusivo con Franco Colapinto, Messi generó un fuerte impacto en las redes sociales al realizar su primera escala técnica en el box de Mercedes-Benz. La sorpresa fue total cuando el astro argentino, lejos de mantener una distancia protocolar, decidió subirse al monoplaza de Kimi Antonelli para conocer de cerca la tecnología de las «flechas de plata». Este gesto, sumado a que sus hijos Thiago, Mateo y Ciro lucieron indumentaria oficial del equipo que lidera el campeonato de constructores, despertó todo tipo de teorías entre los fanáticos. Sin embargo, la elección tuvo una explicación lógica detrás de la pasión de los pequeños Messi: la conexión comercial entre el equipo alemán y su sponsor principal, que facilitó que Leo experimentara la adrenalina de la F1 desde el habitáculo más codiciado de la grilla.
Tras el paso por Mercedes, llegó el momento que los argentinos esperaban. Messi se trasladó al box de Alpine para saludar a Franco Colapinto. El piloto pilarense, que venía de una semana frenética tras haber convocado a 600.000 personas en un Road Show en Palermo (un dato que, según trascendió, impresionó al propio Messi), vivió un sueño doble. «Hoy estaba en jeans sacándome fotos con Leo mientras los demás calentaban para la largada. Hay que traerlo a todas las carreras», bromeó Franco tras la competencia. El apoyo del «10» parece haber sido el amuleto perfecto: Colapinto terminó 7mo, logrando su mejor clasificación histórica tras la sanción a Charles Leclerc. El encuentro incluyó fotos con Maia Reficco, la novia del piloto, y un cálido intercambio organizado por YPF, marca que une a ambos deportistas.
A pesar de venir de una dura derrota con el Inter Miami (donde perdió 4-3 ante Orlando City en su partido número 100), Messi se mostró relajado y atento. Entre los detalles que no pasaron inadvertidos: Una publicación compartida por BZRP (@bizarrap). Esta visita marca un hito en la temporada 2026 de la F1, una edición particular que ya venía golpeada por las cancelaciones en Medio Oriente, pero que en Miami recuperó todo el brillo gracias al efecto «Messimanía».
