El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, llamó al diálogo y a la reconciliación para intentar desactivar la crisis política y social que atraviesa el país, marcada por protestas y bloqueos que ya llevan casi dos semanas.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, convocó este martes al diálogo y a la reconciliación para intentar desactivar la crisis política y social que atraviesa el país, marcada por protestas y bloqueos de rutas que ya llevan casi dos semanas. A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario aseguró que Bolivia “necesita trabajar unida y dialogar” para superar el conflicto y advirtió que las medidas de fuerza están agravando el desempleo y el aumento de precios de productos básicos.
“Quiero convocar y dialogar, como siempre, a los dirigentes que están representando hoy estas posiciones de bloqueo. El diálogo, la reconciliación y la certidumbre hacia el futuro es lo que tenemos que construir conjuntamente”, expresó Paz.
Las movilizaciones, que comenzaron el pasado 7 de mayo, ya se extienden a más de 30 puntos distribuidos en cinco de los nueve departamentos de Bolivia, según reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras. Las protestas son encabezadas principalmente por la Central Obrera Boliviana, junto a sectores campesinos, maestros, mineros, transportistas y organizaciones fabriles, que reclaman mejoras salariales y cuestionan las políticas económicas impulsadas por el Gobierno.
Uno de los focos más importantes se encuentra en la ruta que conecta La Paz con Perú, camino al santuario de Copacabana, donde campesinos de Achacachi, conocidos históricamente como los “Ponchos Rojos”, reforzaron este martes los bloqueos.
El principal detonante del conflicto fue la distribución de gasolina presuntamente contaminada, que habría afectado a cerca de un millón de vehículos en todo el país. Además, los sectores movilizados denuncian que el combustible fue adquirido por el actual Gobierno a más del doble del precio pagado por la administración anterior y que, desde diciembre, se vende al público con un aumento del 100%, en el marco de la reducción de subsidios.
Además de los reclamos sectoriales, algunos grupos movilizados exigen la renuncia del mandatario, mientras que desde el Gobierno denuncian un intento de desestabilización política.
