Nuevas investigaciones difundidas por la Organización Mundial de la Salud sugieren que los videojuegos, lejos de ser perjudiciales, podrían convertirse en un aliado clave para la salud cognitiva en la adultez mayor, al estimular la memoria, la atención y la toma de decisiones.
Durante décadas, los videojuegos fueron señalados como una actividad perjudicial para el cerebro, especialmente entre niños y adolescentes. Sin embargo, nuevas investigaciones impulsadas junto a especialistas y difundidas por la Organización Mundial de la Salud comenzaron a cambiar esa mirada: jugar videojuegos podría convertirse en un aliado clave para la salud cognitiva en la adultez mayor.
Según el concepto de Envejecimiento Activo, promovido por la OMS, mantener el cerebro estimulado a lo largo de la vida es fundamental para reducir o retrasar el deterioro cognitivo asociado al paso del tiempo.
Cómo impactan los videojuegos en el cerebro
La teoría sostiene que, así como el cuerpo necesita actividad física para mantenerse saludable, el cerebro también requiere entrenamiento constante. En ese escenario, los videojuegos aparecen como una herramienta capaz de estimular múltiples funciones cognitivas al mismo tiempo.
Jugar activa áreas relacionadas con:
- La memoria
- La atención
- La coordinación
- La toma de decisiones
- La resolución de problemas
Los especialistas consideran que las personas que crecieron jugando videojuegos y mantuvieron ese hábito durante la adultez podrían haber fortalecido sus conexiones neuronales casi sin darse cuenta.
Ese fenómeno se conoce como reserva cognitiva, una especie de capacidad extra del cerebro para enfrentar mejor el envejecimiento y compensar posibles deterioros neuronales.
El antecedente de Super Mario 64
Uno de los estudios más citados sobre el tema fue realizado hace algunos años con jugadores de Super Mario 64. La investigación detectó que, tras jugar durante seis meses, los participantes mostraron un aumento de materia gris en distintas regiones cerebrales vinculadas a la orientación espacial, la memoria y la planificación.
Aunque esto no demuestra directamente que los videojuegos prevengan enfermedades neurodegenerativas, sí ofrece indicios sobre el impacto positivo que determinadas actividades pueden tener sobre la estructura cerebral.
El gran interrogante: qué pasará cuando envejezcan los gamers
Los psicólogos creen que la generación que hoy tiene entre 30 y 40 años podría convertirse en el primer gran grupo de estudio capaz de confirmar si los videojuegos ayudan realmente a retrasar el deterioro cognitivo. Hasta ahora, no existe una población suficientemente envejecida que haya crecido jugando videojuegos de manera masiva durante toda su vida, por lo que las conclusiones definitivas todavía deberán esperar.
Sin embargo, la hipótesis genera expectativa entre los especialistas, especialmente frente al aumento global de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Videojuegos y salud mental: una mirada que cambió
En los últimos años, distintos estudios comenzaron a modificar la percepción negativa histórica sobre los videojuegos. Actualmente, muchas investigaciones también analizan beneficios relacionados con:
- La reducción del estrés
- La socialización online
- El aprendizaje
- La rapidez de reacción
- La estimulación cognitiva en adultos mayores
Aunque los especialistas remarcan que el equilibrio sigue siendo fundamental, el debate ya no pasa únicamente por los riesgos del gaming, sino también por su posible aporte al bienestar mental y cognitivo a largo plazo.
