El docente del Colegio Secundario de Artes N°49 de Tilcara fue seleccionado como semifinalista del premio Docentes que Inspiran, en reconocimiento a su trabajo con proyectos de música, lutería y tradición local.
Guillermo Martínez Cabrera, docente del Colegio Secundario de Artes N°49 de Tilcara, fue elegido semifinalista del premio nacional Docentes que Inspiran. La distinción reconoce a educadores de todo el país que generan impacto en sus estudiantes y comunidades.
El Secundario de Artes N°49 comenzó a construirse en 2012, en un contexto que Cabrera describió como vulnerable. Según declaró, había adolescentes que no conseguían lugar en la Escuela Normal de Tilcara, lo que motivó la creación de una nueva propuesta educativa. “La verdad que estoy muy contento con el reconocimiento, porque es un trabajo que venimos haciendo hace muchos años, desde 2012, con la creación del Secundario de Arte N°49”, expresó.
Uno de los primeros proyectos fue la lutería, oficio que consiste en construir instrumentos musicales. Con los estudiantes desarrollaron talleres que, con el tiempo, obtuvieron premios nacionales. Otro proyecto central fue la creación de una banda de sikuris, vinculada a la música popular de Tilcara y a la festividad de la Mamita del Cerro, en el Abra de Punta Corral. La banda participa anualmente de esa celebración, integrando aprendizaje, tradición y comunidad.
Cabrera afirmó que la docencia tiene una dimensión social. “Yo tengo un sentido social de la docencia. Creo que la docencia va más allá del aula. Va en el día a día, en compartir con cada uno de mis alumnos, entenderlos y aprender de ellos también”, sostuvo. También destacó que el trabajo es colectivo: “Tenemos un equipo armado de docentes que trabajan en forma transversal. Eso es algo único en el colegio”, señaló.
El reconocimiento como semifinalista de Docentes que Inspiran lo recibió mientras viajaba a Córdoba para visitar a una de sus hijas. El proceso incluyó varias etapas, entre ellas la grabación de un video. Cabrera llegó desde La Matanza y reside en Tilcara, donde formó su familia. “Que viva la educación pública siempre”, declaró al despedirse.
