El principal sospechoso por la desaparición de Agostina Vega modificó su coartada al declarar por segunda vez ante el fiscal Raúl Garzón.
El principal sospechoso por la desaparición de Agostina Vega modificó su coartada al declarar por segunda vez ante el fiscal Raúl Garzón. Durante la nueva indagatoria, el acusado reconoció que la adolescente es la misma persona que fue registrada por las cámaras de seguridad mientras ingresaba a su propiedad, revirtiendo su testimonio inicial donde había negado dicho encuentro.
Los detalles de la nueva versión del acusado
El abogado defensor, Jorge Sánchez del Bianco, reveló públicamente el cambio de estrategia de su cliente. Según el nuevo relato de Claudio Barrelier, la menor permaneció aproximadamente 30 minutos en su vivienda. En ese lapso, el imputado afirmó que mantuvieron una conversación informal sobre la situación escolar de la joven.
El acusado sostuvo ante la fiscalía que el encuentro se produjo en su totalidad dentro del garage del inmueble. Mediante esta argumentación, justificó que ni su pareja ni su hija advirtieron la presencia de la adolescente en el lugar. Además, relató que Agostina Vega realizó una llamada telefónica antes de retirarse del domicilio por sus propios medios para abordar un automóvil de color rojo.
Las justificaciones de la defensa y la prueba del remís
«Mintió por temor, para proteger a su hija», explicó Sánchez del Bianco al ser consultado por la prensa sobre las contradicciones de su representado. El letrado evitó emitir juicios de valor respecto de la anterior declaración y señaló que los motivos del cambio formarán parte de las conversaciones privadas con el detenido.
En su comparecencia, Claudio Barrelier introdujo un nuevo elemento al manifestar que la menor lo contactó previamente con el objetivo de solicitarle asistencia económica para abonar el servicio de traslado. No obstante, este fragmento colisiona con el testimonio del chofer del remís, quien declaró previamente ante la justicia que no observó a la víctima utilizar su teléfono celular durante todo el viaje.
Explicaciones sobre el auto y los rastrillajes
El fiscal Raúl Garzón también indagó al sospechoso sobre los movimientos de un automóvil Ford Ka. Este vehículo había sido detectado por las autoridades en las inmediaciones de un descampado donde se concentraron los operativos de rastrillaje para dar con el paradero de la joven.
El detenido reconoció que estuvo a cargo de la conducción de dicho rodado durante esa jornada. En su descargo, alegó que el automóvil pertenece a una amiga que se lo cedió temporalmente para realizar tareas de albañilería. El imputado detalló que utilizó el espacio para transportar herramientas de trabajo, especificando que trasladaba un balde, una pala y una pinza al momento de ser captado en la zona. La investigación judicial continúa bajo las directivas de la fiscalía actuante para determinar la veracidad de los nuevos elementos aportados.
