La policía sudafricana abatió a un cocodrilo de más de cuatro metros en cuyo interior se hallaron restos humanos, presuntamente del empresario hotelero Gabriel Batista, desaparecido tras ser arrastrado por una corriente en Komatipoort.
Un adolescente de 13 años usó el arma de su padrastro para disparar en el Instituto São José, en Rio Branco, Brasil. Dos inspectores murieron y hay heridos. El menor fue detenido.